¿Ahora el agroterrorismo es el epicentro de una nueva guerra híbrida?
Empresario mexicano de la Industria de la carne, ingresa a México ganado procedente de Nicaragua en plena crisis de contagio por el gusano barrenador, donde Estados Unidos está en alerta por su seguridad sanitaria derivado a los problemas de esta plaga que afecta a los animales de consumo humano e incluso, también a las personas.
¿Que implicaciones tendrá y podrá México demostrar que sus productos alimenticios que exportará al mundo están libres de esta plaga? ¿Vendrán contaminadas algunas cabezas de ganado desde Nicaragua y conociendo la corrupción en aduanas mexicanas y la malicia (guerra bacteriológica) del gobierno nicaragüense que pudieron ingresar animales que pueden afectar a la industria ganadera mexicana y por ende, afectar a los Estados Unidos?
Grupos amenazantes y los perpetradores asociados con el bioterrorismo y el agroterrorismo se agrupan en varios grupos: sectas apocalípticas, lobos solitarios, grupos políticos, crimen organizado y grupos religiosos.
El gusano barrenador, la guerra híbrida, la guerra biológica y el agroterrorismo, son conceptos que, aunque distintos, pueden relacionarse en ciertos contextos.
El gusano barrenador es una plaga que afecta al ganado y otros animales, causando graves pérdidas económicas y problemas de salud pública.
La guerra híbrida se refiere a estrategias militares que combinan acciones convencionales y no convencionales, incluyendo el uso de propaganda, desinformación y ataques cibernéticos.
La guerra biológica implica el uso de agentes biológicos para causar daño a personas, animales o cultivos.
El agroterrorismo, por su parte, se refiere al uso de ataques contra la agricultura y la producción de alimentos con fines terroristas.
RELACIÓN ENTRE LOS CONCEPTOS
Gusano barrenador y guerra biológica:
El gusano barrenador, si bien no es un arma biológica en sí misma, puede ser considerado un agente biológico con potencial para causar daños económicos y sociales. Si se propagara deliberadamente con fines de sabotaje o terrorismo, podría encuadrarse en una estrategia de guerra biológica.
Gusano barrenador y agroterrorismo:
La propagación intencional del gusano barrenador para dañar la producción agrícola podría ser considerada un acto de agroterrorismo. Esto implicaría la intención de causar daños económicos y sociales a través de un ataque dirigido a la agricultura.
Vale la pena estudiar la Perspectiva histórica sobre el agroterrorismo: lecciones aprendidas de 1945 a 2012, para dimensionar lo que podría estar pasando en la actualidad.
¿Qué es el agroterrorismo?
Actualmente diversas naciones luchan contra las amenazas invisibles a la seguridad alimentaria, verbigracia, dos ciudadanos chinos, vinculados al Partido Comunista Chino, fueron arrestados recientemente en los Estados Unidos por intentar contrabandear Fusarium graminearum, un hongo tóxico capaz de destruir cultivos de trigo, arroz y maíz.
Estados Unidos ve esto como un posible caso de agroterrorismo, donde la agricultura es atacada deliberadamente utilizando agentes biológicos como hongos o virus.
Dichos actos, aunque silenciosos y difíciles de rastrear, pueden causar pérdidas económicas masivas, inseguridad alimentaria y malestar social.
El agroterrorismo no es nuevo; su bajo costo, invisibilidad y efectividad lo convierten en una poderosa herramienta de guerra híbrida.
Es preocupante que actualmente ninguna ley global penalice estos actos si no se dirigen directamente a los humanos.
India es especialmente vulnerable debido a su gran población agrícola y a las tensas fronteras con China y Pakistán.
Incidentes pasados como la plaga del trigo de 2016 en Bengala Occidental y un brote de virus en Punjab, Pakistán, plantean serias preocupaciones sobre un posible sabotaje agrícola transfronterizo.
El mensaje principal es que mientras el mundo está atento a las amenazas cibernéticas y militares, el agroterrorismo amenaza silenciosamente la base de las naciones, los alimentos y los agricultores.
Gusano barrenador y guerra híbrida:
La utilización del gusano barrenador como parte de una estrategia de guerra híbrida podría incluir su propagación intencional combinada con otras acciones, como campañas de desinformación sobre la situación sanitaria o ataques cibernéticos a sistemas de control de plagas.
Agrocrimen animal y agroterrorismo:
Los delitos agrícolas representan una amenaza multidimensional para la salud humana, el bienestar y las economías.
La resiliencia frente a estos delitos requiere un enfoque de “multidisciplinario” mediante la cooperación entre las fuerzas del orden, los servicios veterinarios y otros organismos pertinentes.
El agrodelito contra los animales es un acto u omisión ilícitos relacionados con animales o productos animales que infringe la legislación y tiene consecuencias negativas para la salud y el bienestar animal, la salud pública, la seguridad alimentaria, la autenticidad de los alimentos o la seguridad nacional.
El agroterrorismo es un subtipo del agrodelito y puede entenderse como ataques terroristas dirigidos contra cultivos y ganado para perturbar la economía y el suministro de alimentos de una población con la finalidad de afectar la salud pública y tiene consecuencias paralelas para la seguridad nacional.
La liberación deliberada de agentes biológicos es quizás el desafío más conocido que enfrentan las fuerzas del orden cuando se trata de la propagación de enfermedades infecciosas.
Sin embargo, los organismos encargados de hacer cumplir la ley también desempeñan un papel en la lucha contra los delitos que contribuyen directa o indirectamente a la propagación de enfermedades.
Estos delitos son de amplio alcance; algunos pueden ser de pequeña escala y locales, mientras que otros son generalizados y están impulsados por actores no estatales e incluso, actores estatales o la combinación de ambos con fines estratégicos.
Los delitos relacionados con los animales tienen el potencial de propagar enfermedades animales, ya sea accidental o intencionalmente, entre la vida silvestre, el ganado y los animales domésticos.
Inevitablemente, esto tiene un impacto negativo en el sustento de las personas y en las economías de los países.
Por ejemplo:
• Efectos económicos adversos sobre las comunidades agrícolas y ganaderas.
• Daños a sectores que dependen de la biodiversidad, como el turismo de vida silvestre.
• Daños a la reputación de empresas, el sector agrícola e incluso gobiernos.
• Riesgos para la salud pública derivados de alimentos y otros productos animales inseguros o de calidad inferior.
Con un mayor número de desplazamientos de animales y personas que nunca antes, las enfermedades infecciosas pueden propagarse con mayor facilidad en áreas más extensas. Los episodios de enfermedades no controlados en una región pueden convertirse rápidamente en una crisis internacional.
Muchas enfermedades animales pueden contagiarse a la población humana, como se ha visto con la peste, la gripe aviar, la COVID-19 y el ébola.
Los grupos del crimen organizado se aprovecharon de la pandemia de COVID-19 para comercializar productos médicos y de protección personal falsos y fraudulentos, como mascarillas, kits de prueba y vacunas. Cualquier brote importante de enfermedad animal puede ser explotado de la misma manera por delincuentes y terroristas.
Ejemplos históricos:
En el pasado, se han documentado casos de propagación intencional del gusano barrenador, como en México en 1985, donde trabajadores contratados supuestamente propagaron la plaga para proteger sus empleos en un programa de erradicación.
En la década de 1960, se implementó un programa conjunto entre México y Estados Unidos para erradicar el gusano barrenador utilizando la técnica de insectos estériles, liberando moscas estériles para reducir la población de la plaga.
El regreso en México del gusano barrenador se da en un contexto geopolítico importante y frente a una guerra comercial mundial arancelaria y en donde, México, Estados Unidos y Canadá, desarrollan mesas de diálogo para delinear el futuro que tendrá el tratado comercial trilateral entre las naciones de la América Septentrional y la lucha contra el narcoterrorsimo.
Consideraciones:
La plaga del gusano barrenador, que afecta gravemente a la ganadería mexicana, ha obligado a las autoridades a intensificar una estrategia biológica de alta precisión: la liberación masiva de moscas estériles.
Esta técnica, respaldada por organismos internacionales y científicos nacionales, ha demostrado ser eficaz para reducir la población de este insecto sin recurrir a químicos dañinos.
La Técnica del Insecto Estéril (TIE) consiste en criar y esterilizar miles de moscas mediante radiación, para luego liberarlas en las zonas afectadas.
Estos insectos, incapaces de reproducirse, compiten con los individuos fértiles y evitan la generación de nuevas larvas, lo que contribuye a reducir la plaga de forma progresiva. Actualmente, esta estrategia se aplica en estados como Chiapas, Tabasco y Campeche, donde se han confirmado cientos de casos de miasis en ganado.
¿Qué son las moscas estériles y cómo ayudan a frenar al gusano barrenador?
Ante el repunte de la plaga del gusano barrenador del ganado, causada por la mosca Cochliomyia hominivorax, autoridades mexicanas han reactivado con fuerza la Técnica del Insecto Estéril (TIE), una solución biológica sustentable que ha sido aplicada con éxito en distintos países y que México lleva implementando desde hace más de 50 años.
La TIE consiste en esterilizar grandes cantidades de insectos mediante radiación —generalmente con cobalto-60— y liberarlos en zonas infestadas.
Al aparearse con los individuos silvestres, no dejan descendencia, provocando una disminución paulatina de la población.
Esta técnica ha sido utilizada contra diversas plagas, como la mosca mediterránea (Ceratitis capitata) y la mosca mexicana de la fruta (Anastrepha ludens), con resultados comprobados.
Para maximizar su eficacia, los entomólogos recomiendan liberar una proporción mínima de 10 moscas estériles por cada insecto fértil.
En el caso del gusano barrenador, este método ya permitió erradicar la plaga del sureste mexicano durante décadas, hasta su reaparición en noviembre de 2024.
Regreso en México de la plaga y nueva ofensiva biológica.
Según datos del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), desde noviembre de 2024 hasta abril de 2025 se han registrado 869 casos confirmados de miasis, una enfermedad parasitaria provocada por la larva del gusano barrenador.
Los estados más afectados son Chiapas (487 casos), Tabasco (249), Campeche (116), Quintana Roo (13) y Yucatán (4).
El brote más reciente se originó en un bovino de origen extranjero interceptado en Chiapas, lo que llevó a activar de nuevo los protocolos de erradicación establecidos desde 1972 por la Comisión México-Americana para la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado (COMEXA).
La distinción entre el uso accidental y deliberado de un agente biológico como el gusano barrenador es crucial para determinar la naturaleza de un incidente.
La propagación intencional del gusano barrenador podría ser considerada un acto criminal con graves consecuencias para la salud pública y la economía.
La vigilancia y la respuesta rápida son esenciales para controlar brotes de gusano barrenador y prevenir su propagación, especialmente en el contexto de posibles amenazas de agroterrorismo.
En resumen, aunque el gusano barrenador es una plaga natural, su potencial uso en estrategias de guerra biológica o agroterrorismo es una preocupación seria que requiere atención y medidas de prevención y control.
Es importante mencionar que gracias a una planta en Chiapas con capacidad para producir 500 millones de moscas estériles por semana, México cuenta con la infraestructura necesaria para enfrentar la emergencia hasta ahora.
Los brotes graves de enfermedades preocupan tanto a los servicios veterinarios como a las fuerzas del orden.
Ambos sectores deben colaborar a nivel nacional, regional e internacional para prevenir, prepararse y responder con un enfoque común para proteger a la población.
Para fortalecer la estrategia no solo en México sino a nivel global es necesario impulsar por lo menos los siguientes seis objetivos para mejorar la colaboración entre las fuerzas del orden y los servicios veterinarios:
• Mejorar la recopilación y explotación de pruebas.
• Mejorar la evaluación, el intercambio de inteligencia y combatir la corrupción en las aduanas formando equipos de trabajo conjunto entre las agencias fronterizas para tener una mayor vigilancia y protección territorial.
• Reducir el comercio de productos animales falsificados.
• Liderar esfuerzos coordinados y armonizados para abordar los delitos transfronterizos contra los animales.
• Aumentar la conciencia entre las comunidades veterinarias, ambientales y policiales.
• Promover la legislación y las normas relacionadas con los delitos contra el bienestar animal.
